LA ASTRONOMIA EN LA COSMOVICION INCA
El Dios mas respetado y venerado después de Viracocha fue el sol, por la creencia que tenían los Incas de ser hijos del Sol pues se jactaban de tener esa descendencia a través de una serie de mitos y leyendas que daban justificación religiosa y social. Pensaban que Viracocha le había dado al sol el poder para crear todas las cosas junto a la tierra. Así lo llamaban Apu Inti que quiere decir el señor del Sol y lo consideraban un hombre y la luna era su mujer y las estrella sus hijos, era muy revenerado en todo el imperio de los Incas o ser hijos del sol, por eso a ningún otro Dios estaban dedicados tantos y tan magníficos templos, no había ningún pueblo importante donde no hubiera un templo dedicado al Sol con gran cantidad de sacerdotes y mamaconas servidoras además de importantes rentas para el mantenimiento de estos adoratorios.

Sobre todos el que tenia mayor riqueza y suntuosidad era el que los Incas habían edificado en la ciudad del Cusco hijos del sol, llamado Coricancha allí había una gran imagen a la que tenían gran devoción llamada Punchau, que significa el día era toda de oro finísimo con exquisita riqueza de pedrería y tenia rostro humano rodeado de rayos, Estaba ubicada mirando hacia el oriente y cuando salía el sol, este se reflejaba en la estatua.
Como estaba confeccionada de oro fino los rayos del sol reverberaban de tal modo que parecía que también la estatua era el mismo sol. Decían que además de su luz el sol le comunicaba también su virtud. Dentro del mismo templo del Coricancha tenían otra estatua del sol, de figura humana, hecha de oro excepto el vientre.
Estaba lleno de una pasta de oro molido y amasado con las cenizas o polvos de los corazones de los reyes Incas muertos. También tenia esta estatua una silla de oro que pesaba mas que la imagen esta estatua se la llevo consigo Manco Inca cuando se escapó a Vilcabamba y fue encontrada por los españoles cuando conquistaron esa provincia y tomaron preso a Tupac Amaru I ultimo inca de la resistencia contra los conquistadores.
Había en el mismo templo otras tres estatuas hechas con unas mantas muy gruesos y tupidas que se mantenían erguidas, tenia cada una de ellos en la cabeza de Llauto o borla imperial confeccionado como trenzas de lana gruesa y muy tejidas en forma de mitra, también llevaban unas orejeras muy grandes como los incas, al respecto tenían dos versiones, una de ellas se decía que se hicieron 3 estatuas porque una vez en el cielo aparecieron tres soles, la otra versión decía que la estatua principal representado al sol y las otras dos eran sus guardianes a cada una de las estatuas le daban un nombre distinto a la primero le llamaban APU – INTI a la segunda CHURI – INTI y a la tercera INTI – GUAYAQUI y cada una de ellas recibía un particular sacrificio de lo que se ocupaba mucha gente.

En las fiestas especiales y sacrificios las sacaban sus tres respectivos sacerdotes y la ponían en la plaza junto a la imagen de Viracocha. La estatua del sol era sacada por un sacerdote vestido con una túnica larga sobre sus vestiduras comunes, que le llegada a los tobillos adornada con unos flecos que tenían el ancho de una mano, las otras estatuas llevaban una larga asta en la mano, que tenían adheridas en la punta unas hachas de oro, donde decían que estas eran las armas del sol.
Pensaban que el eclipse del sol era una cosa muy grave, cuando esto ocurría consultaban los adivinos sobre su significado y los efectos posibles de este fenómeno astronómico luego hacían grandes sacrifico de figuras de oro y también sacrificaban llamas generalmente los sacerdotes decían que el eclipse pronosticaba la muerte de algún miembro de la nobleza Inca y que el sol se entristecía y se ponía de luto por la muerte de este noble orejón cuando esto sucedía todas las mujeres dedicadas al sol hacían grandes ayunos se ponían ropas de tristeza y ofrecían diferentes sacrificios el inca se retiraba a un lugar secreto y allí apartado de toda conversación, también ayunaban muchos días, durante los cuales no se encendían ningún fuego en toda la ciudad.
De la adoración que hacían el sol resultaron catorce adoratorios universalmente venerados estos eran los padrones o pilares llamados Sucanas, que señalaban los meses del año Inca. Estas Sucanas era muy veneradas y les hacían sacrificios como a los demás dioses, en lugares señalados para estos ritos, la manera de sacrificar en estos adoratorios era llevar los sacrificios de modo sistemático en el orden en el que estaban alineados por medio de un sistema de Ceques o líneas imaginarias que señalaban los lugares sagrados, pero los pilares o Sucanas no estaban en el orden de los demás adoratorios si no que se ubicaban de acuerdo al curso del sol.
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